Sos la poetisa de mis sueños,
la misma que besé una tarde
cuando el sol se escondía
entre nubes que no recuerdo.
Las misma cuyas manos de fuego
apretaron mis manos dulcemente
y me dijiste aquellas palabras
que ahora decir ya no puedo.
Todavía conservo tus poemas,
los llevo enrollados como lemas
que poseen mis pensamientos,
cada mañana hago oración con ellos.
Como orarle a un dios muy bueno,
a un dios de la nostalgia, recuerdo,
a un dios que no conoce de gracia
pero sí de amores eternos.
Poetisa de mi vida, regresa
que todavía quedan cosas lindas
para compartirlas o arrojarlas,
si quieres, al fuego del delirio
maravilloso de querernos.
lunes, 25 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Cuando te veo no comprendo todo aquello que pasamos, es como un muy mal sueño del cual nunca despertamos. Pensé en el amor eterno, en ...
-
Hay dos tazas arriba de la mesa, una siempre es mía, la otra sólo anhela. Como el signo claro de tu oscura ausencia, de tu silencio a...
-
Escribe desde el hastío, para ella todo es pasado, todo es oscuro sino de la vida como una tragedia maldita. Como si todo fuera mentira, el ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario