Amanece despacio,
más tarde poco a poco,
acaso el sol lejano
nos hace un reproche.
Las mañanas son frías
como para despertarnos
para darnos esa energía
o en casa quedarnos.
Por ahí alguna llovizna
sin invitación nos visita,
apuramos así el paso
entre gotas pequeñitas.
Las aves están ausentes
en los árboles sin vida,
en las calles desiertas
pisamos hojas dormidas.
La tarde tiene magia,
un misterio que la habita;
en las plazas sin juegos
un tesoro se prodiga.
La noche nos limita
a quedarnos en la cama,
soñar no cuesta nada,
es así nuestra vida.
viernes, 29 de abril de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Cuando te veo no comprendo todo aquello que pasamos, es como un muy mal sueño del cual nunca despertamos. Pensé en el amor eterno, en ...
-
Hay dos tazas arriba de la mesa, una siempre es mía, la otra sólo anhela. Como el signo claro de tu oscura ausencia, de tu silencio a...
-
Escribe desde el hastío, para ella todo es pasado, todo es oscuro sino de la vida como una tragedia maldita. Como si todo fuera mentira, el ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario