Carezco de estrofas,
de locas metáforas,
esa vaga elegancia
de la poesía señora.
Una elegía compleja
simple en apariencia,
como si fuera una gota
de vino en una mesa.
O el paisaje lejano
que cabe en la mano
de nuestras pocas ideas,
de la conciencia toda.
Poseo algunos dones,
unos pesares y labores,
unas pocas monedas,
para pagar errores.
Poseo la memoria
de todo lo no sucedido,
de todo eso perdido
como un raro castigo.
Como un destino
que sigo sin desearlo,
ese invierno interno
que mata despacio.
lunes, 23 de mayo de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Cuando te veo no comprendo todo aquello que pasamos, es como un muy mal sueño del cual nunca despertamos. Pensé en el amor eterno, en ...
-
Hay dos tazas arriba de la mesa, una siempre es mía, la otra sólo anhela. Como el signo claro de tu oscura ausencia, de tu silencio a...
-
Escribe desde el hastío, para ella todo es pasado, todo es oscuro sino de la vida como una tragedia maldita. Como si todo fuera mentira, el ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario