No soy nada,
ni poesía, ni palabra,
ni siquiera distancia,
ni cercanía, esperanza.
Tampoco acaso sea
del amor la prestancia,
esa luz que nos llega
hasta la misma alma.
Apenas si puedo
ver pasar el tiempo,
dormir sin remedio,
ni descanso, ni sueños.
No soy la mano fuerte
que te toma y hace
que todo sea posible,
suelo ser cobarde.
Me hundo en la desidia
de la oscuridad misma,
todo imposible en la vida
cual marca maldita.
Por eso no me mires
con esa tonta sonrisa,
vete lejos donde exista
esa extraña maravilla.
viernes, 7 de diciembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Cuando te veo no comprendo todo aquello que pasamos, es como un muy mal sueño del cual nunca despertamos. Pensé en el amor eterno, en ...
-
Hay dos tazas arriba de la mesa, una siempre es mía, la otra sólo anhela. Como el signo claro de tu oscura ausencia, de tu silencio a...
-
Escribe desde el hastío, para ella todo es pasado, todo es oscuro sino de la vida como una tragedia maldita. Como si todo fuera mentira, el ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario