viernes, 13 de febrero de 2009

CULPA MÍA

Acaso me quieras un poco
más allá de lo que me dices.

Será que tu corazón de a poco
se ha dormido en sus sentires.

La culpa ha sido mía;
tantas veces no te quise
que tu amor se ha ido durmiendo
entre suspiros muy tristes.

Pero descubro un tesoro
que es tan dulce y sublime
que caigo rendido al darme cuenta
de las primaveras que perdiste.

Por estar en mis inviernos,
en mis noches interminables,
en los caminos pocos claros,
en la luna desierta de vivir triste.

Eras luz y yo sombra, alegría
y yo honda tristeza que ahoga.

Un sueño que en silencio llega,
yo una locura de no dormir nunca.

Las esperanzas siempre pocas,
vos las palabras siempre justas
para mostrarme que no era para tanto
perder alguna estrella rota.

El tiempo contigo ha sido hermoso,
lo descubro ahora que regreso silente
a la rutina que de repente me invade
con su manto siempre frío y agreste.

Porque has sido el alma que no tengo,
mi fe, religión, inspiración y vida.

Yo siempre una medida muy oscura,
vos un sol que siempre está cerca.

Mis horas taciturnas sin poemas,
las horas alegres de tu belleza.

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