martes, 21 de abril de 2009

ALBURES DE SIEMPRE

Este día es un sueño
de sol tibio, sin nubes en el cielo;
de brisa fresca, gente sonriendo
al sentir las caricias del invierno.

Mis pasos por esta senda son firmes,
es que he olvidado todos mis miedos,
los temores al fracaso, al olvido,
acaso también a la misma muerte.

A que me dejes escondido en los recodos
extraños del pensamiento que siempre miente
creando recuerdos a nuestra justa medida
para que no nos volvamos locos siempre.

Llego hasta tu puerta y espero silente
que el destino me de la señal acordada,
una sutileza de la suerte de mi parte;
conmigo los albures de siempre.

Por fin podré decir que tuve de mi parte
al destino que esta vez será tan diferente,
como lo son también las palabras que traje
para poder verterlas como agua que se bebe.

Serás conmigo aquella misma de antes,
la que quise y tanto supo quererme,
la misma de mis sueños y poesías,
la que sueñan mis anhelos de dicha.

Por eso el día es una maravilla
de promesas siempre tan queridas,
de alegrías y esperanzas de primaveras
repletas de las flores siempre frescas

de un amor que perdona y olvida.

2 comentarios:

Ricky dijo...

Hola Martín, me dejó con preguntas tu poema, en especial por el título con que bautizaste tu criatura. Algo entiendo de lo que es un albur, por eso mi cuestión. Saludos y disfrutando como siempre de tus palabras

Martín_Espinoza dijo...

Seguramente sabés muy bien lo quees un albur.Acá simplemente tiene un uso metafórico.

Gracias por pasar, leer y comentar