miércoles, 9 de junio de 2010

A MÍ MISMO

Tuve un sueño
tan real que pienso
que fue un momento
perdido del tiempo
traído por el destino.

Un espacio paralelo
donde ambos somos felices,
nos seguimos viendo y sabemos
que nuestro amor es distinto.

Me desperté con el vacío
de encontrarme solo, sorprendido
ante esa revelación extraña
que dios me ha concedido.

El sol lucía distinto,
la mañana tenía otro brillo,
como cuando estabas conmigo,
cuando éramos más que amigos.

Pero ahora camino pensando
que el inconsciente no es colectivo,
ese sueño fue sólo el reflejo
de las cosas que me niego
en silencio a mí mismo.

2 comentarios:

(lunattyk) dijo...

me acabao de sentir identificada con este escrito, muchas veces uno se despierta encontrándose solo... me gusto! besos!

Martín_Espinoza dijo...

Y muchas veces las preguntas que uno se hace llegan en esos momentos. Quizás por no saber actuar bien a tiempo.

Gracias Naty por pasar! Y todos tus comentarios.