domingo, 8 de agosto de 2010

EN UN BESO

Camina conmigo el viento
del sur que acaricia mis cabellos,
tu nombre flota disperso en el cielo
como un ave solitaria que se eleva
hasta las estrellas en su vuelo.

En lo alto se encuentra con la luna
que acaricia sus letras como pétalos
de flores dormidas en invierno,
en su letargo mágico que será luego
la vida de primaveras que espero.

La misma vida que en tus senos
se esparce como un fuego en la sangre
que colma el cuerpo y hasta el alma
arde en el calor que todo funde
en un crisol de sentimientos.

Me detengo en una esquina
donde veo cruzar un lejano recuerdo,
no me mira e imagino que no me reconoce
porque he cambiado tanto en mi aspecto
que muchas veces me siento extranjero.

Soy como la imagen del viejo espejo
que con sus manchones negros da cuenta
de que todos envejecemos hasta el olvido
de la juventud y acaso del amor verdadero,
aquel cariño que cuando casi niños
nos sorprendió en un beso.

2 comentarios:

Pez Demonio dijo...

Qué bellas y sentidas palabras... he recorrido las emociones con tus versos...

Es realmente mágico y hermoso.

Saludos cordiales y felicitaciones.

Martín_Espinoza dijo...

Gracias por pasar, leer y comentar. Ya visitaré tu blog.