No pasa en verdad el tiempo,
somos todos nosotros quienes
vamos envejeciendo.
Es una ilusión, un instrumento,
que se hace real en los relojes
que marcan días pretéritos.
La nada después de la muerte
es un paso inevitable que daremos
en cualquier momento.
Muchos seres han escrito
quizás demasiados pensamientos
acerca de lo eterno.
Acerca de perdurar más allá
de lo que nos deparen los albures
siempre tan inciertos.
Yo prefiero el olvido
de quien fui o lo que he hecho,
quizás algún poema se rescate
en los espacios añejos.
O tan sólo una frase,
y nada más será necesario
porque no pienso volver
cuando me vaya muy lejos.
martes, 17 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
No entiendo pero prefiero este encierro dentro mío, de mi cuerpo. En mi mente el pensamiento es siempre calmo si no me alejo de los recuerdo...
-
El tiempo lo cura todo, tiene el poder del olvido: aprendemos a aceptar cada cosa como destino. Perdonamos al pasar los días y la mela...
No hay comentarios:
Publicar un comentario