viernes, 28 de enero de 2011

DE TU POESÍA

A veces me siento insensible, sin alma,
un ser como una sombra que se desplaza
en los restos de las paredes olvidadas
de una destruida y vieja casa.

Otras veces, en cambio, puedo sostener
entre mis manos todas las esperanzas,
las mismas que tuve desde niño y creo
que fueron pensadas antes de que nazca.

Como ideas en este mundo implantadas,
proyectos de seres que no somos nada;
objetos que se crean en grandes masas
en esta fábrica de corromper almas.

Este mundo que muchas veces espanta
al mostrar su peor y más dura cara
en los seres que se dicen humanos,
en la sociedad que se dice justa y sana.

Aunque no es rebeldía lo que me motiva
si no una amarga apatía que cada día
me encierra en mis pensamientos, mi casa
de la cual salgo muy poco, casi nada.

De vez en cuando, cada vez menos,
siento que el corazón casi estalla en mi pecho
latiendo con esa loca fuerza que da la ilusión
del amor que me abraza todo el cuerpo.

Aunque suelo caer en la dura circunstancia
de que nada es como pienso y acaso siento
que se quiebra un poco más mi pequeña alma
como si de cristal fuera la felicidad lejana.

No niego que hay días que son mentira
pero hay días que soy yo quien no olvida
aquel vuelo alto en los cielos de fantasía,
bien alto se eleva la luz de una sonrisa.

Hasta ser la vieja estrella de mi alegría,
esa pequeña estrella apagada, esquiva,
es mi alma que necesita para seguir viva
todavía la loca dulzura de tu poesía.

2 comentarios:

Tierra de Poetas dijo...

Hay cierta o mucha esazón en este poema que cabalga entre la tristeza y la intensidad del corazón.

Un saludo y buen fin de semana

Martín_Espinoza dijo...

Son las palabras que nacen del alma, de la inspiración que implica su trabajo encauzar en cada estrofa.

Gracias por tu visita, lectura y comentario.