No digo que te doy la vida
porque mi vida es tuya.
Ni mis manos en el roce
de una dulce caricia.
Porque mis manos te pertenecen
como todo lo mío que imaginas.
Si me piensas tengo cuerpo y alma,
un corazón que late todavía.
Existo en este mundo porque miras
con tus ojos buenos mis heridas.
Que cicatrizan lentamente
al abrigo de tu sonrisa.
Te doy, entonces, la salud del alma,
que contigo es noble y brilla
como el sol de cada día.
martes, 15 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
No entiendo pero prefiero este encierro dentro mío, de mi cuerpo. En mi mente el pensamiento es siempre calmo si no me alejo de los recuerdo...
-
El tiempo lo cura todo, tiene el poder del olvido: aprendemos a aceptar cada cosa como destino. Perdonamos al pasar los días y la mela...
No hay comentarios:
Publicar un comentario