No tenía ninguna dicha,
todo era de un oscuro profundo
en este mundo, en mi mundo.
No había estrellas ni alegría,
simplemente un tiempo que se iba
en relojes indiferentes.
Con algunas arrugas en mi frente
me encontraste un día frío de invierno
y le diste calor con tu sonrisa.
Con tus abrazos despertaste en mi pecho
un corazón que no estaba latiendo,
comenzó a latir de nuevo.
Mis manos siempre vacías
ahora están llenas de caricias
con un cálido amor que edifica
con su existencia este destino
que ahora veo muy distinto
contigo, sólo contigo.
miércoles, 23 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
No entiendo pero prefiero este encierro dentro mío, de mi cuerpo. En mi mente el pensamiento es siempre calmo si no me alejo de los recuerdo...
-
El tiempo lo cura todo, tiene el poder del olvido: aprendemos a aceptar cada cosa como destino. Perdonamos al pasar los días y la mela...
No hay comentarios:
Publicar un comentario