jueves, 3 de julio de 2008

NO LO SABÍA

Esta angustia cotidiana
es lo que queda en el alma
después de tantas horas pasadas
a tu lado mientras soñaba.

Mientras me sentía indestructible
como un universo con mil soles
y todos sus planetas menores
donde fuiste luna soberana.

Ahora sólo restan los días
oscuros, fríos y sin alma,
sin flores en las ventanas
de esta casa cerrada.

Ni siquiera una palabra
me queda de tanto que tenía,
será que, en definitiva, todo
era tuyo y no lo sabía.

4 comentarios:

Poetiza dijo...

Hola, un poema que llora en letras. Te dejo lo mejor cuando se marcho, te dejo los recuerdos, que aunque dolorosos, inspiran bellos poemas, como este, precioso al leer. Un beso, y cuidate.

Martín_Espinoza dijo...

Gracias por pasar.

Siempre queda algo, siempre.

Lidia M. Domes dijo...

Y de eso que queda, podemos tomar fuerza para comenzar otra vez!!!

Carños,

Lidia

Martín_Espinoza dijo...

Y si... de lo contrario, nos pasa el tiempo, la vida por encima.