He perdido la memoria,
oh... si pudiera saber tantas cosas,
por donde nace el sol, que son las horas.
Que es la poesía y la luna roja
en los cielos oscuros de una noche
que nos cubre con sus sombras.
Los otoños con sus ocres hojas
llevadas por el frío viento muy alto
para caer del cielo como mariposas.
Las alondras, las música maravillosa
que se esparce como un dulce aroma
de rosas suaves sin historia.
Sus espinas se han unido a mi carne
pero no duelen para nada porque abren
los poros del pensamiento y acaso
pueda traer algunos recuerdos.
Como era tu nombre, y tal vez un beso,
tus caricias, el roce de tu pelo;
aquel adiós, aquella ausencia
de palabras muertas y muy viejas.
martes, 24 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ESTO
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
Te molestas, te quedas callada, ignorando los destellos de mi rota alma. En un frío silencio cuales noches amargas de desolación que aplasta...
-
No entiendo pero prefiero este encierro dentro mío, de mi cuerpo. En mi mente el pensamiento es siempre calmo si no me alejo de los recuerdo...
-
El tiempo lo cura todo, tiene el poder del olvido: aprendemos a aceptar cada cosa como destino. Perdonamos al pasar los días y la mela...
3 comentarios:
¡Me fascinó el poema!
Saludos.
Carolina.
Muchas gracias por pasar!! Ya pasaré a leer y comentar tus capítulos.
Actualizá que me encanta este blog :)
Un besoo
Caro
Publicar un comentario