lunes, 13 de julio de 2009

ARTEMISA (*)

Resurges como el fénix
de tus humeantes cenizas,
te elevas bien alto donde nadie
nunca más pueda tocarte.

Eres fuego que quema el pasado,
que deja atrás lo vivido,
que se asimila y sigue camino
en este mundo escondido.

Eres fuerte porque has vertido
todo el dolor en los papeles
de aquellos libros escritos
por tus manos, por tu signo.

Aquel signo de la guerrera;
Artemisa, quiebra el destino,
rompe en mil pedazos tu lanza,
y lucha con el arco y la flecha.

Con tu puntería certera
que apunta directo a la cabeza,
con tus ideas y palabras
revolucionas este planeta.

Hija de Zeus y Leto
no claudiques ahora,
este es el mejor momento
para levantar el alma con gloria.

Si has confiado y te hirieron
cura tus heridas y eleva tu cuerpo
más allá de los mediocres que dañan
con su bajeza tus sentimientos.


* (Nec sine te nec tecum vivere possum)

1 comentario:

Martín_Espinoza dijo...

Nadie comenta este poema... Por algo será jeje