miércoles, 1 de julio de 2009

SABIOS

Una hora pasa muy rápido
frente al reloj atónito,
entre sus agujas se teje
parte de una historia
que va quedando.

Hojas y hojas en la memoria
con muchos detalles olvidados,
pero con los suficientes datos
para ser un testimonio claro.

Por lo menos algo queda
de todos esos años pasados,
una sensación, una sonrisa,
algún dolor lejano.

Las heridas que se curan,
las que todavía están sangrando,
son parte de nosotros, lo que somos;
la vida nos va formando.

Eso es lo que nos hace sabios,
eso es lo se llama experiencia,
el aprendizaje que nos queda
es lo único que vamos ganando.

Aunque muchas veces cuesta
mil errores cotidianos,
es parte de la vida equivocarse,
no nacemos sabiendo que es lo bueno,
ni se nos revela el futuro extraño.

Así le ganamos algo al tiempo,
para que su paso no sea en vano,
nos queda en el alma la sabiduría
que por el mundo vamos dejando
a quienes nos siguen en el camino

de la vida que sigue su paso.

4 comentarios:

artemisa dijo...

Es como dijo Machado: "Caminante, se hace camino al andar". Pero qué bueno es cuando miramos ese camino y vemos que todo lo que vivimos nos hizo como somos y aún así estar tranquilos. No digo un estar conformes hasta caer en la inercia mediocre de quien dice no tener nada que aprender, sino al menos sentir que lo que hemos vivido nos ha servido para forjarnos y esforzarnos en mejorar como personas. Tener el corazón con sueños y esperanzas, algunos proyectos retomados y otros q en este sinuoso camino la vida nos hizo abandonar. Pero de cara al futuro y con la mirada clara y una sonrisa y una lágrima en cada madrugada.

Buen post!

Namasté (es un saludo hindú que significa: Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno"

y si se te cae una lágrima... llorá

besos

arte

Martín_Espinoza dijo...

Creo que lo importante es que cuando uno mira atrás pueda ver que ha intentado hacer las cosas lo mejor posible.

Nunca dejar de expresar cariño, de visitar a ese amigo, de escribir aquel mail, de hacer aquella llamada. De ayudar sin que lo pidan. De entregar un abrazo, una sonrisa.

Hace tiempo que no tengo lágrimas, las encauso de otra manera. Quizás no sea perfecta pero no por eso soy menos humano.

Ahora intento simplemente que el silencio colme todos los espacios, pero muchas veces sólo consigo hacer daño a los demás y hacerme más daño.

Gracias por comentar mi humilde poema.

artemisa dijo...

Gracias a vos por compartir tu "humilde" poema.

arte

Martín_Espinoza dijo...

jeje, es humilde che!

Besos